Fotovoltaica Aislada
Una instalación de energía solar fotovoltaica aislada resuelve el problema del suministro eléctrico en cualquier lugar donde no llega el tendido eléctrico. Son instalaciones silenciosas, fiables, duraderas y sobre todo... ¡libres de CO2!.
Entre las aplicaciones más frecuentes están:
- Viviendas de uso esporádico o permanente
- Explotaciones ganaderas y naves industriales
- Invernaderos
- Bombas de riego
- Antenas de telecomunicación, radio, TV, señalización de tráfico, alumbrado público,...
¿Cómo funciona?
- Al incidir la luz solar sobre el módulo fotovoltaico, se produce electricidad en forma de corriente continua, que se almacena en acumuladores (baterías).
- En caso de requerirse corriente alterna para los dispositivos de consumo, el inversor es el aparato encargado de transformar la corriente continua de las baterías en corriente alterna adecuada al funcionamiento de los mismos.
- El regulador de carga es un equipo electrónico encargado de evitar la sobrecarga de las baterías, cuando éstas han alcanzado el nivel de carga máxima. En este punto un desconectador desvía el flujo de energía generado directamente al inversor.
- Aunque cualquier tipo de batería puede ser utilizada, se recomienda el uso de las baterías estacionarias que, por su composición, se acomodan mejor a los ciclos de carga y descarga característicos de este tipo de instalaciones.
- Un electrogenerador convencional sirve como sistema auxiliar en condiciones meteorológicas de escasa radiación solar o de una mayor demanda puntual de consumo.
- Finalmente, la instalación se protege con un panel de interruptores magneto-térmicos antes de enviar la corriente para su consumo.

